miércoles, 24 de enero de 2018

Olula del Río



Este fin de semana he estado por tercera vez en este importante municipio de Almería del que ya tenía alcantarillas variadas, pero esta vez he coincidido con la fiesta de San Sebastián y no me conformo con las fotos de alcantarillas debidamente ambientadas (la primera está hecha el 20 por la mañana temprano, con los restos de las carretillas que han ardido aquí y allá durante toda la noche, y la segunda está hecha tras el paso de la procesión y la alcantarilla aparece rodeada de los pocos roscos que no ha conseguido capturar nadie al vuelo y supongo que se recogerán para pienso, de forma que los animales también participen de la fiesta). Necesito contar algo de los roscos y carretillas.


Aquí tenemos a san Ildefonso y a san Sebastián mientras se engalanan para la procesión del día siguiente. El día 20 van de la iglesia de san Sebastián (templo de planta de cruz griega del siglo XVIII diseñado nada más y nada menos que por Ventura Rodríguez) a la de la Asunción. Ese día san Sebastián cede el primer puesto a san Ildefonso y la procesión termina con Misa a la que asistí cerca de las autoridades y en medio de todo el pueblo. Pero no adelantemos acontecimientos.


El 19 por la tarde hay unas carretillas infantiles. Son las únicas en las que estuve. Y me tuve que ir porque no tengo yo alma de carretillero. Dan chocolate y magdalenas a los chavales, que se visten como los mayores (forrados hasta arriba para no quemarse vivos). Esta foto muestra a unos niños. De lo de los mayores puede verse una muestra en este vídeo. Sólo añadir dos cositas: la primera que las carretillas son esos canutos de pólvora que en otros lugares se llaman buscapiés y aquí no está previsto que exploten: sólo que echen fuego. Y la segunda es que además de los petardos montan unas hogueras a cuyas brasas asan todo tipo de manjares y gracias a la ingesta de los mismos aguantan hasta el amanecer. Dicen que también beben, con moderación (lo dicen).


Aquí tienen la imagen de san Ildefonso que desde la plaza asiste a las carretillas nocturnas. Se le ve chamuscadillo (la foto está hecha por la mañana). Al fondo se aprecia cómo protegen los edificios para no quedan tiznados. Por cierto, que no he encontrado una explicación simbólica específica del sentido del fuego de las carretillas para celebrar a san Sebastián. He leído en algún sitio que sobre todo tiene su origen en la procedencia levantina de gran parte de los que repoblaron Olula durante la reconquista: valencianos y murcianos que trajeron su afición a trajinar con la pólvora. Habría que remontarse entonces a las fallas y a los petardos, y supongo que hasta a algo tan mediterráneo como las hogueras. Sea cual sea el origen —y el escaso conocimiento del mismo que puedan tener hoy en día lugareños y turistas—, el fuego purifica y prepara para la celebración de las fiestas de los santos patronos.

Y llegamos a la procesión de los santos del pan. Aquí se les ve en la plaza de la iglesia, a la espera de arrancar. No he encontrado un lugar en el que se explique con autoridad el significado de esta curiosa costumbre (que se da, de formas variadas en otros pueblos de la comarca del Almanzora, como Lúcar, Somontín, Sierro o Tíjola, lugar este último en el que dicen que además del pan arrojan una paletilla). Hay quien señala que tiene su origen en el gesto magnánimo de los terratenientes de la zona, que con motivo de las fiestas regalaban pan a los ciudadanos de una forma tan espectacular. Otros explican que más bien se trata de una forma de pedir a los santos su intercesión para bendecir el pan y dar gracias por la cosecha de cereal del año anterior o pedir por la próxima, y en cualquier caso compartir el pan con el que celebrar adecuadamente la fiesta.


Lo más interesante de esta foto (en la que al fondo se ve la iglesia de san Sebastián) es el personaje de gris claro que aparece abajo a la izquierda. lleva un jersey amplio en el que va echando los roscos que pilla. Su hubiera uniforme oficial para este día sería el de este señor.


Aquí pasa la procesión por el balcón de los roscos sin gluten, rodeado de ciudadanos con intolerancia al mismo.

No quiero agotar el tema y voy a dejar aquí este modesto reportaje, que por cierto he podido realizar gracias a que fui allí para el bautizo de mi sobrino nieto Jaime (sí, lo reconozco, tengo 14 y al menos 4 más en camino). Otros vendrán que expliquen la relación de la devoción de Felipe II a san Sebastián, mártir por no reconocer la divinidad del emperador Diocleciano, con la que le tienen en toda esta zona. O no digamos la de san Ildefonso.



En fin, vuelvo a las alcantarillas en este vídeo que hice en uno de los momentos más encendidos de la procesión.
Ah, y recordar que todo esto pasa cada la tarde/noche del 19 de enero y la mañana del 20 (san Sebastián), y se repite la tarde/noche del 22 y la mañana del 23 (san Ildefonso), pero en este segundo caso la procesión hace el recorrido inverso, y san Ildefonso cede el primer puesto a san Sebastián.

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